La filosofía que sustenta los medicamentos para cuidados paliativos se basa en el confort, la dignidad y la libertad de elección. Los cuidados paliativos utilizan medicamentos de forma reflexiva y con un propósito definido para aliviar el sufrimiento y brindar la mejor calidad de vida posible a quienes se acercan al final de su vida. Los medicamentos se adaptan a las necesidades de cada persona y se utilizan para:
- Alivia el dolor y otros síntomas molestos como la dificultad para respirar, la ansiedad o las náuseas.
- Fomente el descanso y la tranquilidad, especialmente cuando los síntomas se vuelven demasiado difíciles de controlar sin ayuda médica.
- Favorece el estado de alerta y la funcionalidad, especialmente en las primeras etapas, cuando las personas suelen querer estar despiertas y presentes con sus seres queridos.
Es fundamental que los profesionales de cuidados paliativos busquen el equilibrio adecuado: la medicación suficiente para aliviar las molestias, pero no tanta como para que la persona se sienta más sedada de lo que desea. Las familias y los pacientes participan en este proceso, y los planes de atención se ajustan con el tiempo según cambian las necesidades.
En resumen, el uso de medicamentos en cuidados paliativos es compasivo, individualizado y se guía por los objetivos y deseos de la persona que recibe la atención.
