En Hospice East Bay, capacitamos a nuestro personal para que se consideren, ante todo, educadores. La mayoría de los pacientes y sus familias se encuentran en una situación desconocida, enfrentando desafíos para los que no están preparados. Muchos no tienen experiencia con el duelo y no cuentan con cuidadores remunerados ni otras personas que les brinden apoyo. Nuestro trabajo consiste en preparar a los pacientes y sus familias para afrontar cualquier situación, fortaleciendo la confianza de los familiares al enseñarles cómo pueden ayudar a sus seres queridos.
Algunas personas se sorprenden al saber que la mayoría de los pacientes atendidos por Hospice East Bay viven en sus propios hogares. Con equipos que cubren todo el condado de Contra Costa y partes de los condados de Alameda y Solano, entendemos que entramos no solo en casas, sino en los hogares y en la vida de las personas.
Trabajar en los hogares implica ver a los pacientes y a sus familias tal como son, conocer sus preferencias, sus preocupaciones y sus esperanzas. Para brindarles el mejor servicio, necesitamos comprender quiénes son. Reconocemos que, si bien podemos ser expertos en cuidados paliativos, cada persona es experta en sí misma. Aprendemos tanto de los pacientes y sus familias como nosotros les enseñamos a ellos.
Este énfasis en enseñarnos unos a otros requiere que no entremos anunciando lo que podemos hacer por ellos, sino que entremos con humildad y espíritu de aprendizaje. Hacemos preguntas como:
- ¿Qué es lo más importante para ti en este momento?
- ¿Qué te impide sentirte bien hoy?
- ¿Cómo podemos ayudarle?
Cuando sabemos lo que los pacientes quieren y necesitan, sabemos mejor cómo ayudar a cada persona a alcanzar sus objetivos.
Caracterizada por la escucha activa y la curiosidad, esta atención personalizada constituye la base de nuestra colaboración con los pacientes y sus seres queridos. La mejor atención comienza por comprender qué significa la calidad de vida para cada paciente. El personal de Hospice East Bay se enorgullece de ir más allá y asegurarse de que cada paciente y su familia sepan que son vistos, escuchados y que estamos aquí para ayudarlos.
