El trabajo en cuidados paliativos es diferente a cualquier otra área de la atención médica porque atendemos a la mayoría de los pacientes y sus familias en sus propios hogares. Nos convertimos en invitados en casas de toda la zona de East Bay, aprendiendo las normas de la casa y cómo se comunica cada miembro.
Al capacitar al nuevo personal de Hospice East Bay, enfatizamos la importancia tanto del aprendizaje como de la enseñanza. Enseñamos a los familiares cómo cuidar a los pacientes. Les enseñamos a los pacientes cómo usar sus camas ajustables o cómo administrarles oxígeno por primera vez. Les enseñamos todo, desde cómo trasladarse de la cama a la silla de forma segura hasta cómo administrar sus medicamentos.
Sin embargo, antes de poder enseñar, primero necesitamos aprender. Quizás seamos expertos en cuidados paliativos, pero los pacientes y sus familias son expertos en sí mismos. Aprendemos qué es lo más importante para ellos. Aprendemos sobre sus esperanzas, sus miedos, sus fortalezas y sus maneras de afrontar la situación. Contamos con muchas herramientas, pero para saber realmente cuáles usar, debemos empezar por aprender.
En Hospice East Bay, nuestro trato con los pacientes es humano. Queremos escuchar sus historias. Queremos saber qué ha marcado sus vidas. ¿Son veteranos? ¿Siempre han vivido solos? ¿Han sufrido muchas pérdidas? ¿Practican alguna actividad espiritual? ¿Han perdido el contacto con algún familiar? Todo este conocimiento influye en nuestra atención.
En este proceso, aprendemos valiosas lecciones de nuestros pacientes y sus familias, lecciones que nos acompañan durante años. Este impacto mutuo es un sello distintivo de los cuidados paliativos. Se dice que el personal de cuidados paliativos se convierte en un legado vivo de sus pacientes, porque llevamos parte de ellos con nosotros a lo largo de nuestras vidas. Recordamos sus historias porque nos importa escucharlas. Nuestras vidas a menudo cambian al conocer a personas que jamás habríamos conocido de no ser por este trabajo.
En Hospice East Bay, nos preocupamos sinceramente por brindar a cada uno de nuestros pacientes la mejor experiencia posible al final de su vida. Aprendemos y enseñamos. Permanecemos presentes, atentos y siempre a su disposición cuando nos necesiten.
